El museo y la fábrica de ónix de Göreme suele ser una parada casi obligada de todas las excursiones organizadas que se realizan por el Valle de Ihlara. A pesar de que a mà personalmente me molesta bastante que me incluyan en la excursión "puntos de ocio" (es decir, de compras) tengo que reconocer que esta fábrica de ónix es bastante interesante. El ónix negro es caracterÃstico de la zona de la Capadocia. Por su dureza es la variedad más apreciada para los trabajos de joyerÃa y artesanÃa. Junto con la famosa turquesa se utliza para fabricar los famososo "ojos" turcos de la suerte. En la fábrica de Göreme podremos ver cómo se trabaja artesanalmente esta piedra y además tendremos la oportunidad de adquirir alguna joya. Una visita interesante, a pesar de su carácter "comercial".