Gracias a unos amigos que buscaron una ruta fácil para gente no profesional y que estuviera cerca de Madrid, descubrimos este pueblo y esta ruta, muy cortita si la haces sólo hasta la cascada y de muy fácil acceso, pero al mismo tiempo muy bonita, tanto el pueblo desde el que partes como las vistas durante todo el camino hasta llegar a la cascada.
Merece la pena acercarse a pasar el día y comer alli ya que la ruta corta te lo permite.
Por cierto también se come muy bien en los restaurantes del mismo pueblo.
Un rincon precioso, tranquilo, con unas magnificas vistas y donde se come genial.