Sintra es mágica. Está en un paraje extraordinario, con ese bosque tan alemán, umbrío, incluso tenebroso...es un lugar fantástico, que esconde cientos de fincas y un convento capuchino, y donde parece que la vegetación no acaba nunca.
No exagero nada, de verdad, si digo que Sintra es de los pueblos más bonitos que he visto.
El Museo de Arte Moderno, el Palacio Nacional, el Palacio de Pena, la Quinta de Regaleira, el Castillo dos Mouros, el convento de los capuchinos, el Palacio de Seteais (ahora un fabuloso hotel 5 estrellas),etc. Hay tantas cosas que ver en este pueblo con muchisimo encanto..