A 32 km de Bahar Dar se encuentra Tis Isat, que es el lugar donde nace el Nilo Azul. Con 400 m de ancho y 45 de caída vertical, es uno de los saltos de agua más espectaculares del mundo. La zona se encuentra rodeada de una exuberante vegetación y la cascada es tan grande que se puede contemplar desde un kilómetro de distancia. Lo que se ve concretamente es una enorme humareda blanca generada por el vapor de agua que rebota contra el suelo.
Si se sigue el curso de el río se pueden encontrar unos paisajes increíbles que se quedan grabados en la retina para toda la vida. Para contemplarlos se puede ir por la única carretera que hay en la zona. En poco tiempo nos vamos a encontrar con unos desniveles increíbles, pasas de los 1.000 metros a casi 4.000 en cuestión de minutos, y se pueden contemplar unos cambios paisajísticos brutales.
La carretera como os podéis imaginar es una auténtica tortura, se trata de una carretera sin aslfatar que posee unos acantilados y unos pasos increíblemente estrechos, En la parte baja del cañón hay que atravesar el Nilo Azul y hay que hacerlo a través de un puente por el que sólo puede pasar un vehículo.
Es una de las zonas más bellas de Etiopía y es imprescindible para todos aquellos que visiten el país.