El Museo al Aire Libre de Göreme está considerado Patrimonio Mundial de la Unesco no sólo por las iglesias antiquísimas que alberga en sus rocas. Además del paisaje espectacular que lo rodea hay que destacar el museo en todo su conjunto. Aunque no visitáramos ninguna de sus fascinantes iglesias merecería la pena acudir al mismo para contemplar el conjunto de casas, iglesias, capillas y árboles que lo forman. Yo tuve la suerte de acudir a la Capadocia en Marzo. En este mes todavía hace mucho frío en la comarca y suele nevar con regularidad. Aunque a veces esta circunstancia puede plantear dificultades para nosotros fue un aliciente más. Todas las montañas y las capillas ocres estaban cubiertas de vetas blancas bellísimas. ¡El conjunto parecía un Belén de Navidad a lo grande! Por todo esto, recomiendo acudir a este Museo al Aire Libre a pesar de que a uno no le guste demasiado el arte y la historia. Se disfrutará igualmente contemplando el conjunto, los paisajes, los contrastes de color... ¡Imprescindible!