El Museo al Aire Libre de Göreme es una visita obligada para cualquiera que se acerque a la región de la Capadocia. Este Museo no sólo es fascinante por las antiquísimas iglesias bizantinas excavadas en la roca, sino también por el entorno privilegiado del que está rodeado. Casi todas las fascinantes formaciones de la Capadocia pueden contemplarse desde el mismo: chimeneas de hadas, casas excavadas en roca, montañas con cientos de aristas imposibles... El color ocre invade el paisaje y se mezcla con el azul brillante del cielo creando una sensación de casi irrealidad. Es uno de los lugares más fascinantes (y también más extraños) en lo que he estado en mi vida. Cuesta creer que aquí, en estas frías tierras, habitaran comunidades de cristianos que pasaban el inviernos encerrados en cuevas oscuras, donde comían juntos, rezaban juntos, dormían juntos. El paisaje tiene una una irrealidad tal que no deja indiferente a cualquiera... Puedes estar horas mirando, desde lo alto de alguna oscura iglesia, todo este ocre que rodea al Museo.