Casi a la entrada del Museo al Aire Libre encontraremos esta pequeña y oscura capilla. Lo más destacado de la misma no son sus frescos o su arquitectura, sono os agujeros del suelo cubiertos con rejillas. Éstos eran antiguas tumbas de los primeros cristianos que habitaron en la zona. Casi a modo de pequeña catacumba, esta iglesia servÃa de enterramiento y de lugar de culto al mismo tiempo.