El encanto de la capilla de Santa Bárbara reside, en mi opinión, en la decoración tÃpica del periodo iconoclasta que la adorna. Este tipo de decración, del siglo VIII y IX porhÃbia las representaciones "realistas" de personas y animales. Asi pues, la decoración que decora esta capilla es de una abstracción y expresividad absolutamente únicos. Las pinturas tienen una mezcla de fuerza, ingenuidad y abstracción muy especiales. Los ladrillos se pintan como con una lÃnea, los animales se reducen a simples garabatos... Además de estas geniales pinturas, aún se conserva un altar antiquÃsimo donde el sacerdote presidÃa la misa... ¡Imprescindible!