El Vasa es un barco de guerra sueco del siglo XVII, que lamentablemente se hundió en su primer viaje sobre el mar. Lo había construido para enseñar la potencia del reino y rechazar los ataques de los países alrededor, pero no le fue nada bien al Vasa.
El barco tiene tres mástiles, que se volvieron a poner, así como sus esculturas y decoraciones, era suntuoso. Estaba pintado de colores vivos, más que todo de oro y de rojo, y ahora lo que se ve en el barco es que la madera tiene distintos colores, según es una parte original del barco, que se encontró al fondo de la bahía de Estocolmo, o si es una parte que se hizo durante la renovación del Vasa.
Al inicio cuando entras en el museo no ves mucho, la luz es muy baja, para conservar la madera del barco. Hay que acostumbrarse durante unos minutos antes de poder ver bien. Igual cuesta sacar buenas fotos!
Arriba, hay un techo de cobre, que te indica la altura real del Vasa, y abajo otro punto donde vez a que altura estaba flotando más o menos. Se puede subir hasta arriba para observarlo, así como ir a un mástil falso para tener la impresión de los marineros cuando subían arriba!