La parte histórica de la ciudad de Meknes es la medina, que se fundó en el siglo XI. La fundaron los Almorávides, como colonia militar, y luego Meknes fue la capital del reino de Marruecos bajo el sultán Mulay Ismail, entre 1672 y 1727. Este sultán fundó la dinastía de los Alauitas.
Mulay Ismail convirtió la ciudad en una capital imponente, con edificios de inspiración española y mora, la rodeó de una gran muralla con fabulosas puertas, ricamente decoradas, para protegerla y gestionar las idas y vueltas de los habitantes y comerciantes de fuera. Los estilos se mezclan harmoniosamente, islámico y europeo, del siglo XVII, y todavía se pueden admirar hoy en día.
La ciudad fue inscrita en 1996 a la lista del Patrimonio mundial de la Humanidad de la UNESCO, por criterios cultural, ya que representa la integración de elementos europeos al arte islámico, y es un ejemplo de planificación harmoniosa de una ciudad.
Hoy la ciudad sigue siendo importante, está a 60 kilómetros de Fez, y es la tercera destinación para un recorrido de las ciudades imperiales, después de Marrakesh y Fez. También está cerca de las ruinas romanas de Volubilis, que fue la primera ciudad de la región, cuando el imperio romano llegaba hasta el norte de África.