Merece la pena acceder al interior de la Biblioteca de Celso y saber algo de su impresionante historia. Aquí se albergaban más de 12.000 pergaminos ordenados en nichos alrededor de la pared (aún pueden verse lo agujeros). Un espacio de un metro entre el muro interior y el exterior protegía los manuscritos de tamperaturas y humedades extremas. El edificio fue restautrado gracias a la ayuda del Instituto Arqueológico Austriaco y dentro de la Biblioteca pueden verse varias placas que muestran el agradecimiento del pueblo turco y el desarrollo de la restauración.