Este santuario natural alberga en sus cientos de kilómetros, un río cuyo recorrido total de de más de 1000 kilómetros, y en cuya desembocadura hay un gran paso a desnivel, el cual da lugar a las cataratas, cuyas imponentes caídas de agua son una de las principales atracciones de este parque; además la amplia flora y fauna de este lugar hacen que el conjunto sea de paisajes naturales inigualables. Esta es un área conservada, cuya importancia radica en que en su territorio se encuentran varias especies en peligro de extinción como el yaguareté, el ocelote, la yacutinga y el macuco, entre otros, estas especies han encontrado en el parque, las condiciones necesarias para su supervivencia, por lo que además de ser un importante sitio turístico es un lugar en el que se procura la conservación de las especie y el equilibrio de los ecosistemas que habitan en ella.
En cuanto a las cataratas, las cuales constituyen la principal atracción del parque, estas son resultado de una falla geológica que se produjo en el cauce del río Paraná, la cual dio origen a una cascada de 80 metros de altura, la cual es conocida como “La Garganta del Diablo”. La fuerza de la caída del agua produce en este lugar una niebla permanente, la cual junto con los rayos solares producen múltiples arco iris, los cuales imprimen aún más belleza al lugar. En resumen el Parque Nacional de Iguazú es una parada obligada para todo aquél que visite tierras argentinas, constituye un bello espacio natural que nos recuerda las maravillas que puede crear la naturaleza.