No todo son basÃlicas, mezquitas y palacios en Estambul. Esta fascinante metropoli también cuenta con una vibrante vida nocturna -y gastronómica- a no demasiada distancia de la muy turÃstica Sultanahmet. Cruzando el puente Gálata, llegamos a la otra orilla europea, al barrio de Beyoglu. Un laberinto de calles estrechas nos recibe, oculta entre ellas está Nevizade Sokak, una de las zonas gastronómicas más famosas de la ciudad y de las de más ambiente.
Músicos ambulantes cantando canciones otomanas, vendedores de almendras frescas, cientos de personas paseando por la calle, comiendo en las terrazas... ¡Muy diferente a Sultanhamet, que al atardecer ya se haya casi desértico!
Cualquiera de los restaurantes de la zona es un lugar propicio para degustar las tÃpicas mezes (deliciosos aperitivos turcos) y tomar un buen vaso de raki (el aguardiente nacional, muy fuerte, con sabor a anis). ¡Bienvenidos a la noche en Estambul!