Esta hermosa laguna es la estrella del pueblo de Uña. Su enclave privilegiado hace que domine todo el resto del pueblo. Una buena gestión turística ha hecho posible que podamos contemplar el atardecer sentados en un pequeño muelle de madera, con bancos mirando a las orillas. El lugar perfecto donde acabar la tarde, charlar, probar el vino local o comerse unos riquísimos hojaldres conquenses. ¡No os lo perdáis!