El Santo de los croques (Santo dos croques) es una pequeña escultura perteneciente al Pórtico de la Gloria de la Catedral de Santiago de Compostela, creada por el Maestro Mateo.
El Santo dos croques es una de las obras más queridas y visitadas de la catedral, ya que existe una antigua tradición de los estudiantes de la universidad de Santiago de chocar sus cabezas tres veces contra esta escultura para que les transmita sabiduría. La tradición también ha sido adoptada por los peregrinos, aunque actualmente se han colocado unas vallas para detener el deterioro que ha sufrido esta obra en los últimos años.
Se encuentra al pie de la columna central del Pórtico y representa a un hombre arrodillado, que parece que reza y está de espaldas a todas las demás esculturas. Según la leyenda, representa al propio Maestro Mateo arrepentido por haberse esculpido a si mismo al lado de dios en el Pórtico. Por esta “osadía” fue reprendido por el arzobispo, y creo esta escultura para mostrar su arrepentimiento.