Es un pueblo encantador y pintoresco situado en pleno corazón de la Sierra de Guara, en Huesca. Todas las casonas del pueblo están decoradas con escudos, o algún detalle en la fachada que las hace preciosas. El puebo alberga numerosos bares y restaurantes, además de agencias de deportes de aventura como barranquismo, escalada, etc., deportes muy típicos de la Sierra de Guara.
Destacan en este ambiente prepirenaico los abundantes olivos que crecen en los alrededores del pueblo, así como las múltiples rutas de senderismo existentes en la zona.
Un pueblo que me ha sorprendido muchísimo, entrañable, y digno de volver a visitar