A las orillas del Cuerno de Oro, en los barrios de Fernet y Balat -antigus ricos barros judíos y griegos- encontramos la iglesia de San Estaban de los Búlgaros. Esta interesante iglesia se encuentra cerca del edificio del Patriarcado ecuménico ortodoxo. Aunque a primera vista no llame demasiado la atención, se trata de uno de los monumentos más interesantes y curiosos de la ciudad. ¿Por qué? Se trata de una iglesia neogótica ¡hecha enteramente de hierro fundido!
El periplo de su construcción es fascinante. Fue construida en Viena para luego ser trasladada en barco a lo largo del Danubio. Fue montada (si, si, montada) en Estambul en el año 1898. Normalmente no está abierta al público, pero si uno tiene suerte y se encuentra con el vigilante puede ser que éste le invite a entrar. Aunque teóricamente no cuesta nada pasar, siempre se agradecen un par de liras...