Serpenteando la colina de Eyüp, atravesando el bello cementerio lleno de cipreses se llega al mirador del Cuerno de Oro. Subir hasta aquí merece con creces la pena por las vistas que pueden verse del Cuerno de Oro, probablemente las mejores. Aunque también puede subirse en teleférico, la ascensión merece la pena. Al llegar al mirador es posible contemplar, con un delicioso té en la mano de Pierre Loti Cafe, los cambios de luces y de sombras que se van sucediendo en este fascinante puerto natural.
Párate un rato, intenta distinguir el movimiento de los cargeros y de los barcos. Si la niebla baja al cementerio de Eyüp parecerá que te estás transportando a otro tiempo.