Situada en el lado oeste de la plaza central de Chichicastenango, tiene forma y funciones similares a la iglesia de Santo Tomás. Pero al ser un poco más pequeña resulta bastante menos concurrida por turistas. Es fácil presenciar en ella viejas ceremonias alrededor del fuego, mujeres mayas ofreciendo telas y oraciones a dioses precristianos, algún que otro anciano con la mirada ya en otro mundo...
Tuve la opotunidad de visitar Chichicastenango un día sábado por la mañana, casi no habia gente. fue una experiencia diferente a los concurridos días de mercado. Me gusto especialmente el calvario.