En pleno Boulevard Pasteur (centro de la parte nueva de Tánger), se encuentra la perfumería más famosa de la ciudad.
Casi siempre atestada de gente (turistas y tangerinos), esta tienda llena de recipientes de todos los tamaños, con todo tipo de aromas y esencias, tiene una sorprendente carta de imitación de perfumes famosos y de aromas “de toda la vida” como aroma de rosas, canela o menta.
Pertenece a la familia Madini, que lleva catorce generaciones destilando aceites esenciales. Su lema es que pueden reproducir cualquier fragancia. Cualquier perfume que se te pase por la cabeza puedes conseguirlo a mucho menos precio que el original en esta tienda. Algunas imitaciones son más fieles que otras, pero vale la pena echar un vistazo.
En el escaparate también se exhiben perfumeras y útiles propios del oficio.