La Puerta del Mar -actualmente llamada puerta de Francia- es la que divide la fascinante Medina de Túnez con la parte moderna de esta ciudad. Su aspecto es monumental y nos recuerda a las antiguas fortalezas o Ribats que hallamos por la zona. Es la perfecta entrada al mágico mundo de las compras y los mercaderes. Os recomiendo que os detengáis un momento a admirar su belleza y majestuosidad. Pareciera como si entráramos en una fortaleza medieval, cuando en realidad ¡venimos a gastarnos los dinares!