Trujillo es la primera gran ciudad con la que me crucé en mi viaje por Perú, ya que venía de Ecuador y del norte del país. La ciudad se encuentra al lado del océano pacífico, pero no se siente como ciudad marítima, y está en medio de un desierto de costa, sale de la nada, y al salir, de nuevo, volvemos al desierto durante kilómetros y kilómetros.
En Trujillo por primera vez en 6 meses de viaje, me estafaron, dándome a un tipo de cambio muy ventajoso billetes falsos. Mejor saca dinero de un cajero y quédate tus dólares para las emergencias. Lo peor es que luego me confiscaron el billete en un museo, ni me lo dejaron para ir a denunciar a la persona que me lo dio!
Trujillo es una ciudad colonial, que se fundó en el 1534, está rodeada de sitios arqueológicos, como Chan Chan, a media hora de bus, cerca de la costa, que tenía 50 mil habitantes y era muy extendida. Los pirámides Moche son la otra excursión que no puedes perder al visitar la región.
El centro colonial está bonito, pero nada extraordinario. La gente habla español, y Quechua. Es una ciudad bastante cara pero podrás vivir y visitar con unos 20 euros al día como mochilero.