Orléans es una ciudad pequeña del centro de Francia, más bien de la región “centre”, pero está a solamente una hora de París en tren, por lo cual puedes aprovechar para visitarla en un día saliendo de París. El tren sale de Paris Austerlitz, y hay que parar en la estación de Les Aubrais, donde se toma un tren más pequeño para el centro de la ciudad. Al menos que quieras pasar un día completo en el gran jardín botánico, que es casi el mejor lugar de la ciudad, un día es más que suficiente para descubrirla.
La catedral se fundó en el siglo III, por el obispo de Orléan San Euverte, y empezó a ser un lugar de culto a mediados del mismo siglo. La destruyeron varias veces durante las conquistas de la ciudad y las guerras, y la volvieron a construir, pero la gran obra de la catedral que vemos hoy empezó en el siglo XIII.
Los protestantes la destruyeron una vez más en el 1568 durante un ataque de la ciudad, y quedó muy poco, pero los reyes siguientes se empeñaron a restaurarla. La construcción se terminó en el siglo XVIII.
De estilo gótico, la catedral está dedicada a la Santa Cruz. Las torres miden 80 metros de alto, y la flecha central 115 metros.