El teatro romano de Hierápolis es una auténtica joya que posee un estado de conservación espectacular. Comenzó a construirse en el siglo dos en dos fases por los emeradores Adriano y Septimio Severo. El enclave que se eligió para este teatro es perfecto, ya que se construyó sobre una pendiente y eso le da un aspecto mucho más colosal e impresionante.
El teatro romano de Hierápolis está compuesto por tres secciones, la cávea, la scena y la orchestra. La cávea aún conserva sus formas, y gracias a éstas se sabe que el teatro tenía una enorme capacidad, había espacio para más de 15.000 espectadores. También se conserva parte del escenario, algunos paneles decorativos y los palcos de la parte delantera, que eran los que estaban destinados a las personalidades de la época.
El teatro fue restaurado por canteros italianos en la década de 1970, por eso su estado de conservación es tan bueno. Además, en la actualidad se han colocado barillas de madera para evitar que las personas puedan caerse.
Se trata de un teatro colosal que te permite imaginar perfectamente cómo funcionaba en la época romana. Además, al estar rodeado de un paisaje tan impresionante como el de Pamukkale el teatro se hace más espectacular todavía.
Desde 1988 es patrimonio de la Humanidad.