Éfeso es una de la grandes maravillas de la época clásica, es la ciudad mejor conservada de todo el meditarráneo oriental y en ella el visitante se olvida de la realidad y puede comprobar con sus propios ojos cómo era la vida en la época romana.
En la antigüedad esta ciudad tenía un gran poder comercial y era un centro de culto a Cibeles, la diosa de la fertilidad, que posteriormente pasó a ser Artemisa. Cuando los romanos conquistaron el lugar, Artemisa se convirtió en Diana y Éfeso fue nombrada capital provincial.
Lo más destacado de todas las ruinas que se conservan, o por lo menos lo que más me llamó a mi la atención, es la biblioteca de Celso. Celso Polemeno fue un gobernador de Asia menor a principios del siglo II, y su hijo, el cónsul Tiberio Julio Aquila, quisó rendirle un homenaje tras su muerte en el año 114 construyendo esta biblioteca. En la antigüedad contenía 12.000 pergaminos y miles de valiosos manuscritos. En su construcción se realizó la base de la fachada convexa para que diera la sensación de que el edificio era muchísimo más grande, así que las columnas y los capiteles del centro son más grandes que los de los extremos. En la fachada se colocaron hornacinas con estatuas que representa a las Virtudes.
Este edificio fue restaurado y las estatuas se encuentran en Viena, en el museo de Éfeso. Los visitantes siempre se quedan ansimismados cuando llegan a este lugar, ya que parece increíbble que siga manteníendose en pie un edificio con tantos años de antigüedad.
Pero hay muchísimas más cosas que ver en Éfeso. Durante la visita nos encontramos con el gimnasio de Vedio y el estadio. Ambos se construyeron en el siglo II y su conservación se ha visto deteriorada por los terremotos. A continuación se puede ver la Iglesia de la Virgen María, también conocida como la Iglesia Doble. El edificio original era un museo y una sala de las musas. Fue destruido en un incendio y se reconstruyó para ser utilizado como iglesia en el siglo IV.
Más cosas que podemos ver en Éfeso, la calle del Puerto, que alberga piedras enormes que formaron parte del gimnasio del Puerto. En este lugar también están las termas del Puerto.
Otro de los lugares destacados es el Gran Teatro, que fue reconstruido por los romanos entre los años 41 y 117. Actulamnete se sigue utilizando para realizar representaciones.
Éfeso también cuenta con una Vía Sacra, con la Vía de los Curetes y con más templos, baños y gimnasios.
Es un lugar espectacular que nos ayuda a conocer de cerca la historia. Se tarda tiempo en visitar todo porque tiene una grandes dimensiones y si vamos en verano os aconsejo que llevéis una buena gorra para protegeros del sol y sobre todo agua, mucha agua.