Hay que destacar, por su belleza, los relieves que adornan la parte interior del arco de Tito. Es sobre todo muy bello aquel que representa la derrota del pueblo judío. Los soldados romanos portan trompetas de plata -símbolo de su victoria- y han tomado como botín de su batalla el candelabro de siete brazos del templo de Jerusalén. En el otro lado, Tito se adelanta en su cuadriga victorioso.
Esta victoria fue muy celebrada por el pueblo romano, debido a las dificultades que tuvieron con los judíos. Ahora es muy famosa por su gran expresividad y simbolismo. Muchos judíos tienen este relieve como un referente en la larga serie de desdichas y expoliacione que ha sufrido su pueblo.