Muy crequita de Grindelwald y a poco tiempo de Interlaken se encuentran estas espectaculares cataratas naturales. Para adentrarse en ellas, hay que subir un espectacular ascensor que te lleva adentro de una montaña rocosa que alberga uno de los sitios más espectaculares que se pueden ver. Durante unos minutos, subiendo y bajando escaleras bajo la leve luz de unas pequeñas bombillas, el turista se ve fascinado por innumerables cataratas llenas de fuerza que sorprenden a cualquiera. Un sitio espectacualr que no se recoge con fotos como realmente pinta.
Una visita más que obligada que dejará su impronta siempre en el visitante.