Puede ser que el corazón de Madrid sea Sol, pero un poco más al norte, en plena Gran Vía, están las arterias de la ciudad. Memorable por la gran cantidad de transeúntes todos los días del año, la Plaza de Callao es ademas uno de los rincones mas reconocibles y comerciales de todo Madrid. Una pena los alrededores suelan estar en obras.
"Callao", que así lo llamamos los madrileños, es otro de los lugares clásicos de la ciudad. Situado justo en medio de la Gran Vía, y a un paso de Sol, es uno de esos sitios en los que se suele quedar para salir a tomar algo, para ir al cine o al teatro o para ir de compras por el centro. La plaza en sí no es que tenga mucho encanto. De hecho, no se puede decir casi ni que sea una plaza. Pero el lugar merece la pena.
La Plaza de Callao es una de las más céntricas y transitadas de todo Madrid ya que es atravesada por la Gran Vía. Personalmente es una de mis plazas favoritas de la capital, ya que sus edificios tienen una gran personalidad y están influenciados por la arquitectura americana, concretamente por Chicago y Nueva York. Claro ejemplo de ello es el Edificio del Cine Callao, de 1929, que imita el estilo de la escuela americana de Chicago.
Uno de mis edificios favoritos de Madrid está en esta plaza, es el Edificio Capitol, más conocido por el edificio “del logotipo de Schweppes”, ya que tiene en su fachada un gran neón de la marca de refrescos, que por cierto es protagonista en algunas escenas de películas españolas como la célebre El día de la Bestia. El edificio fue creado por los arquitectos Luis Martínez-Felduchi y Vicente Eced.
También la fachada frontal de la FNAC, grandes almacenes especializados en tecnología, películas, música y libros, da a la Plaza de Callao.