Cerquita de la frontera con Alemania y Suiza, Innsbruck es la capital de la popular región del Tirol. Situada en pleno corazón de los Alpes austríacos, llegar hasta ella en coche es un placer para quien le gusta conducir y ver paisajes. Carreteras sinuosas a través de montañas altísimas y verdes paisajes...
Una vez allí, Innsbruck se ve preciosa desde lo alto de la colina. La ciudad, mucho más viva de noche de lo que un español está acostumbrado a encontrarse por el resto de Europa, es cálida y alegre.
Conocida mundialmente por su campeonato de saltos de esquí y por sus espectaculares pistas para el deporte blanco, también es un buen lugar para empaparse de la cultura local.
Una ciudad altamente recomendable en la que no es difícil encontrarse a más turistas españoles paseando por sus calles cuando empieza a anochecer.