Esta es la obra estrella de las Estancias de Rafael. Realizada alrededor del año 1510, esta pintura pretende sintetizar en un liendo toda la sabiduría antigua, la que luego configurará el cristianismo.
Todos las principales personalidades filosóficas de la Antigüedad se reúnen en las escaleras de un enorme edificio que parece recordar los proyectos de la Basílica de San Pedro. En el centro contemplamos a Platón -el de larga barba-. LLeva en sus manos su diálogo "Timeo" -que habla de la naturaleza de Dios-. Con la otra mano señala al cielo, a su Mundo de las Ideas. Aristóteles está a su vera, es más jóven. Éste porta su "Ética a Nicómaco", verdadero referente de la moral y de la ética de todos los tiempos. Él señala a la Tierra, al mundo del aquí y del ahora.
Por otra parte, en cada uno de los extremos del cuadro contemplamos sendas estatuas de Apolo -la armonía- y de Minerva -la Sabiduría-. Además de Platón y Aristóteles se hayan representados filósofos de la talla de Diógenes, Pitágoras, Heráclito, Ptolomeo, Sócrates...
Una pintura maravillosa, con multitud de personalidades y detalles ocultos. El lugar más bello de todas las Estancias.