La Torre de Sydney es uno de los edificios más altos de la ciudad y el segundo más alto de Australia,
con 305 metros, compuestos por tres secciones donde hay restaurantes,
oficinas y tiendas. Se puede subir a la torre por medio de los tres ascensores de alta velocidad
(en 40 segundos subes hasta la cima) que posee el edificio.
En lo alto hay un mirador que ofrece unas espectaculares vistas de toda
la ciudad y el océano con una vista completa de 360 grados, ya que el mirador es circular
y puedes mirar en cualquier dirección. Esta super plataforma fue inaugurada en 1981 y se ha
convertido en una de las más visitadas atracciones turísticas de la ciudad.
Además la torre está considerada una de las construcciones más seguras del mundo, ya que se
ha ideado a prueba de huracanes y terremotos.
Es buena idea visitar la torre de noche, ya que las vistas de la ciudad iluminada son
alucinantes.
También se puede disfrutar en este edificio del OZTrek, una experiencia en 3D sobre la
historia de Australia.
La entrada a la Sydney Tower cuesta alrededor de 15 euros.