Mostar está considerada la capital de Herzegovina, digo considerada porque no lo es de forma oficial, y también es Patrimonio de la Humanidad.
Es una ciudad bastante grande aunque lo más descatado sobre todo es el casco antiguo y por supuesto su puente, que se convirtió en uno de los principales sÃmbolos de la guerra y que fue reconstruÃdo en 2004.
Los alrededores del puente son una auténtica maravilla. Está repleto de calle medievales estrechitas y empedradas que fueron reconstruÃdas después de la guerra. En estas calles podemos encontrar cientos de tiendas de recuerdos y también de artesanÃa, además, junto al puente también se ha creado un museo espectacular de lo que ha sido la guerra. Os recomiendo que lo veáis porque es el único modo de aclarse del todo de lo que fue la guerra, los bandos que habÃa y quién participó. A mi por lo menos me ayudó muchÃsimo, porque además está explicado de una forma muy sencilla.
Cuando salimos de estas calles turÃsticas nos encontramos con la realidad de la ciudad. Una ciudad machacada totalmente por la guerra que tiene ruinas y restos de batalla por todas partes. La mayorÃa de los edificios tienen agujeros de bombas en alguna parte y muchos de ellos están completamente derruÃdos y abandonados. Otros siguen habitados pero te preguntas cómo pueden mantenerse en pie y cómo se fÃa la gente de que no se vaya a desplomar el edificio. HabÃa, por ejemplo, una discoteca que se encontraba rodeada de cascotes y ruinas, es impresionante.
La gente es muy hospitalaria y hay bastantes restaurantes donde ponen comida excelente a precios muy baratos. Eso sÃ, os recomiendo que para comer os alejéis un poco de lo que es el centro turÃstico.