Sarajevo es una ciudad grande pero al pasear por sus calles parece todo lo contrario, ya que el centro está formado por callejones estrechitos, aunuqe largos eso sÃ, que recuerdan más a un pequeño pueblecito. Hay una calle principal que está justo en el centro y es desde donde parten el resto de callejuelas. Esta calle está completamente empedrada y posee un gran encanto porque siempre está llena de gente y de tiendas de recuerdos, además, en ella vamos a poder encuentrar la oficina de turismo, aunque eso sÃ, tiene un horario bastante limitado, nosotro nunca llegamos a encontrarla abierta. Si os sucede esto os recomiendo que os compréis una pequeña guÃa de la ciudad en cualquier kiosko, aunque eso sÃ, tan sólo suelen tenerlas en inglés y en italiano.
En verano estas calles está repletas de terrazas donde se puede descansar mientras se disfruta del movimiento que suele haber en todo momento. Mi recomendación es que tras dar un paseo toméis algo en alguno de los cientos de restaurantes de comida rápida que hay en el centro (además la calidad suele ser muy buena, aunque en algunos no ponen bebidas alcohólicas por la religión que tienen) y después tomeis algo en una terraza. Nosotros lo hicimos y nos quedamos hipnotizados con la gente de Sarajevo, os aseguro que nunca he visto tanta gente guapa, tanto chicos como chicas. ParecÃa que nos encontrábamos en un desfile de modelos.
En los barrios las calles son más comunes aunque también podemos encontrar rincones con encanto, sobre todo, porque hay mucha vegetación, y eso siempre embellece los lugares.
El único inconveniente que podemos encontrar es la noche, ya que la iluminación es escasa e incluso nula en algunas partes y debemos saber dónde nos encontramos porque si no será muy fácil perderse.