La pequeña iglesia de Santa María de la Victoria se encuentra en la Plaza de las Cuatro Fuentes -Piazza delle Quattro Fontane-. Fue construida por Carlo Maderno entre 1608 y 1620 en su mayor parte. Es una iglesia que podría pasar inadvertida por su sobriedad tanto exterior como interior sino contuviera uno de los conjuntos artísticos más bellos de todo el Barroco: la capilla Cornaro. Además de este bello molumento, en la iglesia podremos contemplar bellos frescos y una decoración en mármol exquisita.
Pero lo que personalmente más me gustó y me llamó la atención, fueron los ángeles encadenados que custodian el coro de esta iglesia. Trajeron a mi mente esos "ángeles con alas de cadenas" de los que habla el poeta Blas de Otero. Bien pudieran ser símbolo de una época en la que Italia era el centro religioso de todo Occidente. Pero también quiso serlo comercial... Las ambiciones papales se conjugaban con las económicas... Un ángel claro al que le cuesta volar, por el peso del poder, las intrigas y el dinero...