Las cúpulas de Santa María la Mayor son muy interasantes por la historia que encierran sus materiales e insignias. Si observamos bien el artesonado podremos ver las armas de los famosos Borgia -familia de mecenas por excelencia-. Y, lo más curioso es que el sobredorado de todo el techo fue realizado con el primer oro procedente del Nuevo Mundo. Esta técnica de sobredorado es típicamente española -pensemos en todo nuestro barroco- y en esta basílica fue adoptada en el techo. No es demasiado común en el arte italiano, que gusta más del empleo de mármoles.
La mezcla de momentos históricos e idiosincrasia que se conjugan en esta basílica es espectacular. Tras contemplar mosaicos semi-paleocristianos del siglo V, la fachada barroca del XVIII, el coro medieval... ¡Contemplamos ahora en las cúpulas un verdadero tributo al colonialismo español!