Cerca de Katmandú se encuentra Patan, con sus numerosos templos. Me llamó la atención especialmente, el templo de Krishna (la octava reencarnación de Vishnu) situado en la plaza central. En la entrada hay una especie de cuerda colgada del quicio de la puerta. Cuando pregunté me dijeron que eran los intestinos del buey que se sacrifica cada cierto tiempo en el interior del templo. AllÃ, entre varias estatuas y relieves se puede contemplar el lugar en el que se realizan los sacrificios.