Una bellísima ciudad donde pasear eternamente sin preocuparse por nada más que el horario de cierre y precio de los distintos monumentos y medios de transporte. Simplemente observar y vivir la vida, que va demasiado rápido.
¡Qué desengaño! Creí que los Campos Elíseos era un bosque gigante en medio de París o algo así. Pero no. Se trata del eje central comercial. Las firmas más caras del mundo de la moda (recordemos que esta ciudad alardea de que todo está “prêt a porter”) están en París y están en los Campos Elíseos. Es un “se ve pero no se toca”. Y casi “se ve pero no se entra”. Para entrar en la tienda de Louis Vuitton había que hacer una cola bastante impresionante. Me recordó a las Cuevas de Altamira. A ellas las han tenido que cerrar al público debido a que la afluencia del mismo estaba degradando unas pinturas de altísimo valor artístico. En Vuitton tienen que dosificar la entrada de personas que quieren ver de cerca y entender por qué un bolso puede alcanzar valores “eurísticos” tan desmedidos.
La Avenida más conocida de París, calle de las tiendas más caras de París y con más glamour, que va desde el Arco de Triunfo y hasta la Plaza de la Concordia. Mide 1880 metros de longitud. El nombre Campos Elíseos viene de la mitología griega, donde designaba la morada de los muertos reservada a las almas virtuosas, el equivalente del paraíso cristiano.