No es que éste sea un rincón de interés por su belleza arquitectónica o natural. El basurero de Cobán es el rincón de los olvidados. Donde el pobre más pobre se siente el último. Si tenéis la oportunidad de ir a Cobán, preguntad por el padre Sergio y la parroquia Nuestra Señora de la Esperanza. Varios días a la semana, Sergio y voluntarios van al basurero de la ciudad a jugar un partido de fútbol y repartir algo de comida caliente. La realidad humana del basurero es durísima, pero los "patojos" -como llamán allá a los chavales- siempre tienen dispuesta una sonrisa en los labios, ¡y más si quieres jugar en su equipo de fútbol! La bella Guatemala también es eso...