Licabeto significa lobo en griego y se le puso este nombre al monte más conocido y visitado de Atenas porque antiguamente los pinares de sus laderas estaban habitados por lobos. Para llegar hasta su cima hay dos opciones, podemos subir por un camino que comienza en el barrio de Loukianou y, si no nos apetece caminar, podemos ascender hasta él en un funicular, que se encuentra al final de Ploutarhou. Yo recomiendo subir a pie porque el camino está repleto de árboles y de flores y se hace muy ameno. Además, si nos cansamos podemos descansar a mitad del camino en un bar que hay.
En la cumbre también hay dos establecimientos, un bar y un restaurante, con precios algo elevados, que cuentan con una vistas maravillosas de todo Atenas.
La cima del monte Licabeto es el mejor lugar de Atenas en cuanto a vistas. Desde aquí se puede ver toda la ciudad e incluso la cuenca del Ática, las montañas de alrededor y las islas de Salamina y Egina.
En la cumbre de este monte también hay una capilla, la de Agios Giorgios, que a pesar de ser pequeñita tiene mucho encanto, sobre todo por la noche, ya que al estar iluminada desde abajo parece que es parte de un cuento de hadas. Además su interior siempre está iluminado con velas porque muchos atenienses vienen aquí a diario para realizar peticiones.
Por último el monte Licabeto también cuenta con un teatro cerca de la cima que se utiliza en verano para dar conciertos.
Es un lugar obligado no sólo por las vistas sino por el ambiente que tiene, siempre hay gente subiendo y bajando. Eso sí, si no vais en la época de verano os recomiendo que aunque haga bueno os llevéis una chaqueta o algo de abrigo porque suele soplar bastante viento.