El Kiebro entró en la noche de Lavapiés con la propuesta de ser el bar más barato de la zona (lo que sigue siendo verdad dos años después), pero desde el primer dÃa fue algo mucho más que eso. El apoyo constante a todas las actividades artÃsticas, desde conciertos a exposiciones, pasando por cualquier cosa imaginable que queráis ofrecer.
Podéis llegar allà solas y solos o en grupo, todo el mundo se acaba conociendo y continuando la noche por el barrio. ¿Y para matar el gusanillo? Las tostas de invención propia, la paellada de los lunes (con su correspondiente versión vegana), las raciones o el surtido de tapas; todo os lo recomiendo, no sabrÃa elegir una.