Uno no puede ir a Estados Unidos y no presenciar un partido de baloncesto. A menos que se odien los deportes... Y que mejor que disfrutar en uno de los estadios más famosos del mundo, el Madison Square Garden de Nueva York, al casa de los New York Knicks (Baloncesto) y los Rangers (hockey). Este mítico pabellón se encuentra en la séptima avenida con la 33, muy cerca de Times Square y el Empire State Building. Puede visitarse, pero lo mejor es ver en vivo un partido.
En él caben cerca de 22.000 personas y desde cualquier asiento se disfruta del partido sin problemas. Las entradas varían según quién juegue, pero la media es de unos 90 dólares en la parte alta y 220 casi abajo del todo. Eso sí, al menos en estas últimas te sirven la comida y la bebida en tu asiento sin que te muevas y no es muy caro.
El estadio tiene varias cafeterías donde tomar de todo: hamburguesas, perritos, patatas, algodón de azúcar, varios tipos de cerveza... cualquier cosa.
En cuanto a los souvenirs típicos de la NBA, un dedo gigante son 6 dólares (4 euros), una camiseta oficial unos 70 dólares (45-50 euros).
Además, justo cuando entras al partido están las animadoras... pedazo de animadoras... con las que te puedes fotografiar. Recomendable para luego fardar con los amigos... Toda una experiencia.
Que bueno, fotos de Calderón y todo. El pabellón más emblemático de los Estados Unidos. Seguro que viste algún famoso en las gradas, tipo Spike Lee.