En esta pequeña isla del Adriatico existen muchos lugares como este, con aguas transparentes y el verde intenso de los bosques del pino, pero este rincon es especial para mi porqué justo detrás de esas rocas, más adentro en la bahía, es donde aprendí a nadar, a jugar, a soñar y donde compartí momentos dulces con amigos y familia, como este en la fotografia, con mi madre como protagonista, mientras regresamos a casa en zodiac, una tarde de verano.
Se puede llegar en este sitio encantador en ferry desde la ciudad de Dubrovnik y alquilando un coche dirigirse a Sutmiholjska. Para quein puede, la mejor manera para apreciar las bellezas de costa externa de la isla de Mljet es desde un barco. Que disfruteis tanto como yo! ;)