Existe en Córdoba un lugar cervantino mencionado en su novela universal. Se trata de la recóndita Plaza del Potro. Esta situada al borde de la rivera del Guadalquivir entre la Mezquita y la Plaza de la Corredera. En ella se encuentra una fuente del siglo XVI, la posada del Potro ( hoy en restauración) y los museos de Bellas Artes y el de Julio Romero de Torres, universalmente conocido y cuyas obras han experimentado una gran revalorización en los últimos años.
Es un lugar imprescindible para el visitante.