En el barrio de Ixelles hay dos estanques; uno para cada ojo. Es uno de los lugares más bonitos de Bruselas sin importar en qué fecha del año los veas. Hoy, un día soleado de otoño, me he sentado a leer un rato en compañía de un pato que pretendía comerse el resto de un kit kat que alguien había dejado (¡se me ha adelantado el pato!) Me he quedado hasta que ha acabado su merienda.
Luego se ha hecho de noche... Dicen que el mar o los lagos reflejan el color del cielo. Yo creo que es al revés. Las hojas marrones de los árboles han tapado los estanques de Ixelles y el cielo ha reflejado esa oscuridad. Entonces se ha hecho de noche.
Al lado del edificio del Instituto Nacional de Radiodifusión de Bélgica situado en la plaza Flagey hay un precioso parque lleno de estanques y rodeado de casas de entre 1870-1880, la mayoría hechas con ladrillos típicos de la ciudad de color rojizo. También se pueden admirar casas de estilo neorrenacentista flamenco, Art Nouveau y Art Déco (precisamente la representación más importante es el edificio de radiodifusión).
Concretamente este parque está en el corazón del barrio de Ixelles, muy cerca de la Université Libre de Bruxelles y a unos 25 minutos en autobús de la Grand Place.
En invierno es especialmente curioso visitar este parque y observar los estanques porque se suelen helar y los pájaros caminan tranquilamente por la superficie. Además los alrededores tienen muy buen ambiente: hay muchos cafés y restaurantes y además un centro cultural en la cercana Place Flagey.