El valle de las Rosas empieza en el pueblo de Kelaa Mgouna, el castillo de los Mgouna, en la carretera que va de Ouarzazate a Tineghir.
Se cultivan Rosas, como su nombre lo indica, para hacer más que todo productos de belleza, agua de roza y perfumes finos.
Una vez al año, en mayo, se hace la fiesta de las rosas, y la gente de la montaña baja a presentar a su más bella hija, y se realiza la elección de la señorita rosas.
El resto del año, particularmente entre marzo y mayo, es muy bonito caminar al lado de los ríos, de pueblo en pueblo, por el valle.
Empezamos por tomar un minibús hasta Ait Hammou, y luego bajamos a la orilla del río a caminar. Por la noche, nos indicaron una familia que estaba dispuesta a recibir turistas, pero también hay un refugio para los que van luego a hacer senderismo y escalar la montaña Mgoun.
Al día siguiente, después de una noche muuuy fría salimos para un paisaje más desértico, con el fin de llegar a los acantilados del río Dades.
Es una región muy seca, a parte de las orillas cercanas de los ríos, el Dades, el Draa, el Todra, que son muy verdes y donde crecen frutas y las famosas rosas.