Saint-Tropez es una de los destinos favoritos de la "jet-set" francesa. Desde hace ya años, es muy típico veranear allí si eres rico y famoso o pasar de camino si no lo eres pero quieres ver cómo se mueven por allí. Así, no es raro pasear por el lugar entre coches de lujo, yates estratosféricos y joyas por todos los lados...
Para el turista medio, la experiencia es interesante. Principalmente porque el paraje, en sí, es bellísimo. El puerto es un lugar precioso para ver ponerse el sol. Lo pude comprobar por allí.