Disfruta más de tus viajes
Con la app de minube
Descargar
¿Dónde quieres ir?
Entrar con Google +
Empezar a colaborar
¿Te gusta Lacoonte ?
Compártelo con el mundo
¿Dónde quieres ir?

Arte en Lacoonte

Arte en Lacoonte
9 de 11
Fabio Lomeña
1
Etiquetas
Enviar
Ahora que todos se habían marchado no había necesidad de seguir discutiendo orígenes ni aventurar posturas posibles a los miembros ausentes, ahora era su momento; tenía la oportunidad de dedicarle, de verdad, toda su atención. Así que absorto, de pie, sin importarle el frío de la madrugada ni la necesidad de descanso, sus ojos recorrían con detenimiento cada detalle de aquella poderosa escultura. La escena no le era desconocida, de hecho, había memorizado las palabras de Virgilio para esta ocasión desde que la viera por primera vez al ser descubierta: "Con ambas manos pugna por destrabar los apretados nudos; su lomo empapado en baba y veneno negro; su rugido a los cielos el aire llena como los bramidos de un toro herido escapando del altar habiendo sacudido el hacha mal encajada en su cuello". Pero las palabras del poeta palidecen ante el mármol. Las antorchas con sus juegos de luces y sombras parecen dar vida a la piedra, a pesar de la suciedad que aún la envuelve casí puede oír sus lamentos. Ningún escultor conocido había conseguido erizarle el vello. Sin lugar a dudas esta escultura de tiempos pasados es especial, sobre todo la figura central; su pose forzada, su poderosa musculatura impotente, la cercanía de su propia muerte reflejada en su rostro desencajado... serían muchas las ocasiones después de ésta que las horas muertas frente a Laocoonte inspirarían su genio.
Fabio Lomeña