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    La primera noche que pasamos en La Habana nos alojamos en la casa particular de Héctor llamada Casa Amistad, una casa familiar situada en el número 417 de la calle Amistad, justo detrás del Capitolio y a tocar de la puerta de entrada al barrio chino. Dimos con el lugar de casualidad después de preguntar en otro alojamiento llamado Casa Barcelona. Como la mujer de aquel lugar no tenía habitaciones disponibles sacó su agenda y empezó a llamar a sus contactos (así funcionan muchas cosas en Cuba). El primero en tener habitación libre fue Héctor que nos vino a buscar y nos llevó a su casa mientras nos contaba cosas muy interesantes sobre el país. La habitación no estaba nada mal con cama matrimonial, baño privado con ducha y agua caliente, una nevera y aire acondicionado. También había una cama individual que nosotros usamos de armario. La habitación estaba muy limpia pero por contra la cama era un poco mala de esas que vas notando los muelles cuando te mueves. Tampoco tenía luz natural ya que la habitación no tenía ventanas que dieran al exterior. Aquí pagamos 25 CUC (unos 25€) por la noche los dos que es lo que viene siendo el precio estándar en La Habana por alojarse en una casa particular. Quizá echamos en falta un poco de intimidad ya que para entrar a la habitación teníamos que pasar por el comedor de la casa pero al final como teníamos llaves tanto de la puerta de la habitación como de la vivienda, fuimos a nuestro ritmo saliendo y entrando todas las veces que quisimos sin tener que dar explicaciones. También nos ofreció la opción de comer en la casa pero preferimos comer fuera en los puestecitos callejeros llamados ventanitas o en algún restaurante más económico que lo que costaba comer en la casa. Héctor fue muy simpático en todo momento y con él tuvimos alguna buena charla sobre la situación de Cuba y España (la crisis española da para mucho! :P) Aquí te dejamos el relato completo de nuestro paso por La Habana :)
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